Pie y tobillo

Esguince de tobillo

 

 

Los tobillos se suelen “torcer” con un mecanismo de giro del pie hacia dentro, hacia el otro pie.

 

 

Es más frecuente que se lesionen los ligamentos de la parte externa o de fuera del tobillo. Dependiendo de la severidad del esguince se lesionan sucesivamente los ligamentos peroneoastragalino anterior, peroneo calcáreo y peroneoastragalino posterior. Si todos los ligamentos se han lesionado puede producirse un movimiento anómalo del astrágalo entre la tibia y peroné y provocar lesiones en el cartílago. Además se suelen lesionar terminaciones neurólogoicas de lo que llamamos el sistema propioceptivo que es el que se encarga de enviar información  al cerebro del estado de tensión de ligamentos y tendones y la posición de las articulaciones y huesos.

Los esguinces producen una inflamación local severa que hace que aparezca una hinchazón localizada en forma de huevo, dolor local y m´as adelante aparecen moretones o equimosis. 

Es importante la valoración por un especialista, ya que pueden producirse fracturas alrededor del tobillo que producen síntomas parecidos a los mencionados y requieren tratamientos muy diferentes.

Graduamos las lesiones de los ligamentos según su severidad en tres grados, siendo el grado I el más leve, microscopio, y el grado III el más grave, con una rotura completa.

En el pasado los esguinces se trataban con inmovilizaciones rígidas prolongadas y antiinflamatorios. Hoy en día aplicamos un método más funcional y regenerativo. Intentamos evitar los antiinflamatorios que, aunque quitan el dolor retrasan la cicatrización del colágeno. Utilizamos frío local y masaje suave y elevación en los primeros días para bajar la inflamación y recomendamos la utilización de factores de crecimiento acompañados de una pauta de ejercicios progresivos que estimulan la formación de nuevo colágeno orientado como el tejido original. Para nosotros es clave saber combinar los métodos regenerativos y de rehabilitación para tener una pronta recuperación.

Los esguinces con frecuencia dejan como secuela una inestabilidad residual. Para evitar us consecuencias se recomienda una pauta de readaptación potenciando los músculos alrededor del tobillo y si es necesario llevando alguna protección como una tobillera estabilizadora y entrenando el sistema propioceptivo.

En ocasiones persiste una inestabilidad incapacitan y tenemos que recurrir a la cirugía. 

 

Rehabilitación del Esguince de Tobillo

 

 

Lesiones de Pie y tobillo

¿Sabías Que?